Aprendiendo a escuchar
Aldea Metal
Pensando un poco sobre las posibles reacciones de nuestra actitud frente a la música, exponemos nuestros objetivos a la hora de escribir.


Puede que al leer nuestra web, una de las cosas que te venga a la mente es que somos muy “benevolentes”, que siempre tratamos de hablar de las cosas positivas de los grupos y que no solemos sacar fallos ni aconsejar aspectos que deberían mejorar, recurso muy común en las críticas musicales.
Como esperamos que vaya quedando claro, Aldea Metal surge de la pasión que sentimos por el heavy, como seguidores que nunca dirían que no a escuchar un nuevo grupo porque creemos que todavía queda mucho por hacer y que los nuevos grupos tienen tanto por ofrecer como aquellos que ya se han convertido en clásicos.
Con esta web buscamos vivir el presente del heavy metal en nuestro país, sin cerrarnos a todos aquellos grupos y discos que nos han acompañado largos años o que nos introdujeron en esta música, sabiendo que continuamente surgen nuevos grupos que tienen muchas cosas que aportarnos. La única forma de asegurarnos de que el heavy nunca morirá es vivir el presente, actuar aquí y ahora, apoyar a los grupos que empiezan y que serán el futuro del metal, pese a quien pese.

Lo que nos gustaría transmitir a aquellos que nos lean es lo que vivimos y experimentamos al escuchar un disco o al ir a un concierto y sinceramente los fallos o lo que a nuestro juicio podría cambiarse, mejorarse o haberse hecho de otra forma, aunque es algo que muchas veces inevitablemente se nos pasa por la cabeza, creemos que en la mayoría de los casos es innecesario plasmarlo en nuestros textos pues nos parece algo secundario y que suele ser simplemente un reflejo de las inclinaciones musicales personales, y no un verdadero consejo que podría ayudar a los músicos a mejorar (suponiendo que eso fuese algo posible o deseable a través de la crítica).

Los pequeños defectos en la producción, o las limitaciones debidas a los medios técnicos o a una corta experiencia musical son algo inevitable y que por suerte se borra con el tiempo a medida que los músicos consiguen plasmar en sus trabajos aquello que quieren. Pensar que resaltar esos aspectos es hacer crítica musical es como pensar que al hablar de una obra de arte podemos entenderla señalando que la pintura utilizada no es de buena calidad o que las pinceladas del pintor son demasiado gruesas. Ser críticos no es creerse por un rato jueces del mundo, no es imponer nuestros criterios a las acciones de otros, sino saber darle sentido a lo que estamos viendo y escuchando, contextualizarlo y tejer una red de significados que traten de explicar lo que tenemos ante nosotros, ayudar a otros a disfrutarlo como nosotros hemos logrado hacerlo, buscar lo que se esconde detrás de esa música, vivir el momento tratando de meternos en la piel de los músicos y descifrando lo que ellos han querido compartir con nosotros a través de sus canciones, con sus letras, su música, la estética de los discos, su puesta en escena, etc.

No ser capaces de hacer nada de eso, conformarse con señalar aspectos a mejorar, hacer descripciones asépticas y carentes de pasión de la música como si fuese producto de un artefacto mecánico y no de seres humanos de carne y hueso, o simplemente referirse a otros grupos a los que puede recordar aquel del que estamos hablando como si esos músicos fueran meras réplicas de otros que llegaron antes y se limitasen a hacer una música igual a la de sus antecesores, si eso que nos venden por crítica musical fuese expresión de lo que vivimos al escuchar heavy, ¡Qué triste sería la vida! ¡Qué pobre nuestra experiencia! ¿Dónde quedaría ese torrente de sentimientos que nos invade cuando escuchamos de nuevo un disco con el que empezamos a vivir el metal, cuando nos encontramos frente a frente con uno de nuestros grupos favoritos, o simplemente cuando volvemos satisfechos a casa después de un buen concierto?

Aprender a escuchar lo que otros nos quieren transmitir, compartir lo que hemos vivido al ir a un concierto o al escuchar un disco, nada de esto tiene conexión con sacar los fallos o decir “es lo mismo de siempre para los seguidores fieles del estilo”. Estamos hartos de leerlo, aburridos de la falta de emoción, de las descalificaciones gratuitas, de los que hacen de escuchar música simplemente una forma de ganar dinero. El heavy es algo que hay que vivirlo, bastante difícil es ya todo como para tenernos que tragarnos la misma mierda que cuando vemos las noticias u ojeamos un periódico cuando lo que queremos es leer algo sobre un grupo importante para nosotros o uno por el que sentimos curiosidad.

Como cualquier mortal, todos tenemos nuestras limitaciones y de vez en cuando está bien que alguien nos ayude a mejorar, pero para eso es necesario ser capaz de ponernos en la piel del otro, respetando su música pues nos guste más o menos, es algo suyo, producto de sus decisiones y de su personalidad, y en eso sólo podemos, como los buenos amigos, estar ahí para lo bueno y lo malo, para compartir la pasión por el heavy y avanzar para todos juntos mejorar.
Puede que algún grupo no consigamos que nos llegue y puede que por otros sintamos cierta predilección, pero siempre estaremos abiertos a que nuestras opiniones cambien, a debatirlas con quien tenga interés en ello, y siempre desde la sinceridad y el respeto trataremos de encontrar un punto de unión entre la escritura y la música que trasmita aquello que vivimos, creemos y sentimos.


Publicado el: 2008-06-26 03:38:06
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